La luna y «el clopio»

Imagen relacionada

Hace un tiempo mi nieto Diego llegó muy feliz con un juguete nuevo. Al preguntarle qué era, respondió:

_ Un «clopio».

Palabra que resultó ser la infantil denominación dada a un telescopio.  Para no olvidarme de estas palabras tan especiales que después se pierden en el recuerdo, escribí estos versos.

La luna y el «clopio»

La luna está escondida

detrás de una gorda nube

no sabe que unos ojillos,

pequeños y fisgones,

esperan con ansia,

que ella pronto se asome.

Los gorditos dedos menudos

aprietan un gran tesoro

es el alargado cuerpo

de un «clopio» poderoso

apuntando al firmamento

en la urgente búsqueda

de esa intrigante cara,

redonda, clara, luminosa,

ufana, grandiosa y lejana.

¿Tiene ojos? Tiene boca?

¿Está feliz o enojada?

¿Por qué alumbra?

¿Tiene pilas?

¿Está enchufada?

Las ansias inundan el «clopio»,

los curiosos ojillos brillan

al ver la luna destapada.

Los menudos dedos nerviosos,

lo giran, acortan, alargan,

Pasa el tiempo y otra nube

a la luna le tapa la cara,

entonces siente mucho sueño,

y decide sabiamente,

que mejor, se irá a la cama.

Anuncio publicitario

6 comentarios en “La luna y «el clopio»

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s