¡Estar viva era lo mejor!

img_2820¡Crunch! ¡Crunch! ¡Crunch! Sus mandíbulas no cesaban de morder.

_¡Ohhhh!  ¡¿Quién deja estos agujeros en mis lechugas?! _ gritó don Sofanor.

La oruga se inmovilizó al oírlo, justo cuando unos dedos gruesos la cogieron cuidadosamente.

Hasta que nada alteró ese silencio, su blando cuerpo continuó sin revivir.

Tímidamente miró: ¡Ahora estaba sobre una áspera hoja de yuyo!

Entonces  comprendió que la habían alejado  de esas láminas suaves, tiernas y jugosas Sin embargo estaba viva y, ¡eso era lo mejor!

Rápida y urgentemente avanzó estirando y encogiendo su grueso cuerpo verde hasta encontrar  una tierna hoja, que bajo sus mandíbulas desapareció.

(Seguramente esto ocurrió el día de San Valentín y por eso don Sofanor le perdonó la vida).

Breve historia en cien palabras para ejercitar lectura y comprensión en niños de entre siete a ocho años.

6 comentarios en “¡Estar viva era lo mejor!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s