Quiero un pañuelo

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Quiero un pañuelo gigante donde arrollarme toda

cerrar los ojos y abandonarme.

Quiero un pañuelo gigante que contenga mis penas

para ventearlas en el aire. Seguir leyendo “Quiero un pañuelo”

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Haibun(#4)

IMG-20170913-WA0012Ayer la invitación fue evidente, inevitable, ineludible. Llegó clara y reluciente bajo un limpísimo cielo azul, acompañada de una amigable brisa.

La poderosa fuerza del renacer sacudía los letargos. Animada y curiosa observé los inquietos asomos del fluir de la vida disponiéndome a participar del juego. Me dejé llevar por el pausado respirar de la tierra. Introduje mis manos en su blanda mansedumbre perfecta para asirla, para sentir sus frescos grumos en mis palmas, para disfrutar del roce húmedo sobre mis torpes dedos; recibiendo así la presencia luminosa del sol en un bello día de anticipada primavera. Se aferrarán a su nueva acogedora morada y así surgirán, como por encanto, otras nuevas plantas.

Todo sabía a nueva vida bajo el inmaculado cielo, mientras las horas como diminutas avecillas alegres y despreocupadas, entre las flores bailaban. 

A  tierra fértil

llega la primavera.

Canta el arroyo.

Tiempo de digüeñes

El digüeñe o dihueñe (Cyttaria espinosae), es un hongo comestible de color naranja-blancuzco, de estructura globosa y endémico del centro-sur de Chile.

Es un hongo parásito en las ramas de hualles y robles. Su recolección se produce a partir de septiembre hasta noviembre, dependiendo de la zona y las condiciones necesarias de sol y humedad que requiere para su desarrollo.

El digüeñe habitualmente sólo era consumido crudo, en ensaladas o frito, revuelto con huevo. Sin embargo, actualmente las dueñas de casa han creado diferentes e ingeniosas formas de cocinarlo. Tanto así, que en la ciudad de Cunco _cercana a mi sector_ se estableció la semana gastronómica del digueñe destinada a explorar y explotar las cualidades culinarias de este hongo.

Haibun(#3)

golondrinas2bcopia2bcopiaBaño mis ojos en el azul del cielo oculto durante tanto tiempo tras las nubes invernales. De pronto, el gracioso vuelo de unas pequeñas avecillas me aparta del inefable momento. Agudizo mis sentidos y descubro que ellas han vuelto. ¡Sí! Son ellas; las alborozadas y alegres golondrinas, mensajeras de la primavera que se apronta a llegar. ¿Qué duda cabe? ¡Ninguna! El invierno ya se comienza a marchar.

Huele a violetas,

de vuelta el invierno.

Trinos y cielo.

Reto final

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Como castillo de naipes a merced del viento volaron sus esperanzas. El mensaje decía: Texto no se ajusta a los requisitos; además no incluye copia impresa solicitada esta vez. Su astucia los salvaría; aún restaba tiempo. Releyeron, acortaron e imprimieron. ¡Ahora sí! Nerviosos cruzaron la vía mirando sin ver. Luego de sentir el brutal impacto en sus cuerpos, en la acera quedó tirada una carpeta que decía: Reto 5 líneas-septiembre 2017.

Esta entrada es para participar en el Reto 5 líneas del blog de Adella Brac.