Sueño paz

Imagen relacionadaSueño una paz de luna

que permita recogerme

a mi bajel,

navegar río arriba

río abajo               

saboreando mi vaivén.

 

No escuchar más

que el ruido del tiempo

compañero inserto

al timonel

de mi finito respirar.

 

Que no me jalen las voces

de los hijos de mi piel

que no perfore mis sienes

el llanto repetido

asido a estas invisibles alas

porque entorpecen mi aletear.

 

Quiero convertir mi ensueño

en fecundo manar

por ello sueño

todo el sosiego del mundo,

pero pido perdón

si es mezquino mi desear.

Así soñaba cuando mis hijos estaban pequeños y el tiempo se volvía huidizo, escaso… Soñaba encontrar momentos de paz, sólo míos… Ahora los tengo y disfruto.

Cada etapa con sus mil detalles; ninguna mejor que otra, sólo diferentes. A vivir cada una en plenitud, porque es nuestra inmediata realidad.

28 comentarios en “Sueño paz

    1. Espronceda y su bajel pirata…, por eso lo has recordado, Lidia. Hartos años que tiene de escrito, mi poema. Era el tiempo de la urgencia para todo: hogar, trabajo, hijos… Por momentos, lo único que anhelaba era un poco de paz, de conectarme conmigo para poder escribir.
      Que tengas una excelente semana, Lidia.
      ¡Un gran abrazo para ti!

      Le gusta a 1 persona

  1. Suele suceder que, cuando las mujeres estamos recargadas de actividades laborales, hogareñas, maternales, etc., y deseamos o pedimos algo para nuestro bienestar, nos sobreviene un sentimiento de culpa. Bueno, todas somos diferentes; pero era lo que a mí me ocurría.
    ¡No te imaginas la alegría que me produce visitar tu página y ver las hermosas fotografías de tu libro! ¡Quedó precioso! Y cuando me acuerdo que viene viajando y pronto podré tenerlo entre mis manos, ¡me alegro más aún!
    ¡Un gran abrazo, Marisa! ¡Besos!

    Me gusta

    1. ¡Me faltó la osadía que entrega vivir en el hueco de una escalera, Marina! En aquel tiempo en que escribí el poema, con cuatro hijos y trabajando fuera de casa, me sentía llena de mil detalles inmediatos, y si se producía un pequeño paréntesis, mi cansado cuerpo sólo atinaba a descansar, relegando la expresión de mis emociones y sentires en versos o prosas. Como dices, lo ideal habría sido no esperar, pero no pude.
      ¡Gracias por comentar, Marina! ¡Un gran abrazo!

      Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s