Iluminación

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Sin encender la luz estiró el brazo dándole de lleno al despertador para acallarlo. Lo sabía, era lunes, debía levantarse ya; sin embargo su cuerpo y ánimo oponían resistencia. La cama era un pulpo enorme de cálidos tentáculos, ¡estaba inmovilizado!

De súbito todo cambió. Quizás fue una idea, un recuerdo o una emoción… Algo vino a su mente y de golpe lo despertó a la vida. Bajo la ducha, la fuerza del agua sobre su cuerpo le devolvió la alegría, y lleno de confianza tarareó la canción que estaba componiendo. ¡Tenía claro cómo continuarla!

Esta es mi participación en la página solidaria Cinco palabras, relato IV del mes de septiembre. Debe conservarse el orden, género y número de las palabras propuestas. Extensión máxima: cien palabras.

Las cinco palabras propuestas por el poeta Luis García Montero son:

luz – despertador – resistencia – vida – confianza

El mundo es un pañuelo

Tras la presentación de la novela vendría el concierto que sus amigos habíamos organizado en honor al inicio de su carrera literaria. Más tarde nos iríamos de paseo y terminaríamos de madrugada paladeando un reconfortante chocolate caliente en mi departamento.

Era lo planeado, lo recordaba perfectamente. Lo que él jamás imaginó fue que entre el público pudiera encontrarse el verdadero autor de la historia que había plagiado…

Esta es mi participación en la página solidaria Cinco palabras, primera semana de julio. Debe conservarse el orden, género y número de las palabras propuestas. Extensión máxima: cien palabras.

Palabras propuestas por la pianista Rosa Torres-Pardo: novela – concierto – amigos – paseo – chocolate

https://cincopalabras.com/2019/06/30/escribe-tu-relato-del-mes-de-julio-i-la-pianista-rosa-torres-pardo-rosatorrespardo/

Reviviendo el ayer

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Como dragón de fierro resoplando sobre los oxidados rieles, la vieja locomotora lanza chorros de blanco vapor y de su chimenea el oscuro humo desaparece en el aire al momento de avanzar. Durante muchos años fue solo un cachivache más olvidado en la maestranza de ferrocarriles; ahora, después de su restauración, su pitazo pinta de rojo mi corazón y enciende la pasión de tantos que, al igual que yo, la teníamos olvidada cual parte importante de un juego de niñez, que la vida nos quitó y no volvimos a ver. Seguir leyendo «Reviviendo el ayer»